La Huella Naranja

TE ACOMPAÑO EN EL DUELO DE TU ANIMAL

SOBRE MÍ

¡Hola, bienvenid@ a este espacio!

Si has llegado hasta aquí es porque tú también sabes lo que es compartir tu vida con un animal y tienes o has tenido la suerte de conocer el verdadero amor incondicional.

Me presento, soy Carmina, y desde que tengo uso de razón me encantan los animales y me considero una persona muuuy empática y sensible.

Soy educadora social, y a pesar de que mi trayectoria profesional ha estado orientada a trabajar con distintos colectivos sociales vulnerables, nunca he dejado de leer, ver, escuchar y aprender sobre lo que realmente me apasiona, los perros.

Siempre he sentido curiosidad por descubrir el mundo canino tanto a nivel físico como emocional, y me fascina el vínculo tan maravilloso que puede llegar a crearse entre seres humanos y animales.

Formé parte de la Sección Profesional de Educación en Respeto Animal del Colegio de Educadores Sociales, tengo formación en Terapias Asistidas con Animales, con perro como recurso terapéutico, y en Terapias Asistidas con Animales de Granja. Formación en Educación canina Amable, Healing Touch, Comunicación Animal y lenguaje canino.

Como buena apasionada del estudio de la relación humano-animal, me formé en Antrozoología (ciencia que estudia la interacción entre humanos y animales), de la mano de la Dra. Paula Calvo y Marcos Díaz Videla. Estoy especializada en el estudio del vínculo humano-perro, para poder ayudar a que las familias entiendan mejor a sus perros, y favorecer la convivencia diaria entre ambas especies.
 
El vínculo que forjamos con nuestros perros es profundo e incondicional.Sin embargo, cuando llega el momento de su partida, descubrimos que la despedida es la parte más dura, y a menudo, la más desatendida en la sociedad.
 
Soy Acompañante del Duelo Animal, certificada en el método huella emocional, de Laura Vidal.
 

La pérdida de mis perros marcó un antes y un después para mí, y “causalidades” de la vida me llevaron de cabeza a esta formación que cambió por completo mi visión sobre nuestra existencia y el miedo a la muerte.

«Como especialista en Antrozoología, trabajo con relaciones. Mi formación me permite entender la profundidad del vínculo humano-animal en todas sus etapas.
Mi misión es ayudarte a que entiendas mejor a tu perro para mejorar vuestro presente, y ofrecerte un refugio profesional y empático cuando llegue el difícil proceso de duelo.»
 

He creado este proyecto en honor a mis perros, Sal y Sira, que, aunque ya no están junto a mí, son los responsables de que ya nunca más pueda vivir sin perro. De hecho, Cala, que llegó más tarde, es quien hoy en día también forma parte de nuestra familia.

“Sucede que cada vez que pierdo un perro, se lleva un pedazo de mi corazón con él. Y cada perro que entra en mi vida, me regala un trozo del suyo. Si logro vivir lo suficiente, todas las partes de mi corazón serán de perro, y llegaré a ser tan generoso y bueno como lo son ellos” (Anónimo)

FAMILIAS MULTIESPECIE

Una familia multiespecie es aquella donde los animales son miembros integrales, no mascotas.
 
La familia va más allá de los lazos de sangre. Una familia multiespecie es un núcleo vibrante donde humanos y animales conviven, comparten rutinas, momentos de ocio y un afecto incondicional. Ya no se habla de «dueños » o «mascotas», sino de compañeros de vida.
 
Mi familia es multiespecie. Por ella han pasado diferentes animales y todos han dejado huella en nuestro corazón.
Las familias multiespecie reconocemos a nuestros compañeros no humanos como seres sintientes, con derechos y necesidades propias, que se integran en nuestro estilo de vida.
 
Crear un hogar multiespecie significa adaptar nuestro mundo para garantizar su seguridad, felicidad y salud integral.
 
Cada vez son más las personas que deciden compartir sus días con estos seres maravillosos. Los motivos por los que tomamos la decisión de poner un perro en nuestras vidas pueden ser muchos y variados, pero lo más importante es que una vez ellos llegan,  nos convierten en personas más empáticas y sensibles a todo lo que implique sufrimiento hacia ellos.
 
Nuestros animales nos invitan a oler la vida, a disfrutar de la compañía de los seres que amamos, a ser felices como ellos, y a vivir el momento.
 
Los perros son almas puras, seres sintientes que sólo con su presencia enriquecen nuestra vida diaria. Sin darnos cuenta, nos dan lecciones con pequeños detalles cada día,  desde un paseo compartido disfrutando del momento presente, a su amor incondicional.
Su presencia nos transmite paz, y la alegría y entusiasmo que sienten al vernos cada vez que volvemos a casa, aunque nuestra ausencia haya sido breve, no tiene precio.
 
¿Cómo podemos agradecerles el amor que nos profesan? Para empezar, cuidar de sus emociones es la mejor forma de agradecer su lealtad incondicional.
 
El verdadero secreto de la convivencia entre especies es el respeto mutuo, porque educar no es dominar.
El respeto mutuo nace cuando dejas de pedirle a tu perro que actúe como un humano, y empiezas a entender sus necesidades como especie.
 
 
Cuando aprendes a leer sus señales de calma, a respetar sus miedos y a guiarle con amabilidad, la tensión desaparece.
 
La idea no es lograr la sumisión, sino que se convierta en compañero de vida y  pueda vivir en armonía junto a nosotros sintiéndose seguro, comprendido y respetado en su propia familia.

Los niños que conviven con animales desarrollan niveles más altos de empatía y compasión.

LA IMPORTANCIA DEL VÍNCULO MULTIESPECIE EN EL HOGAR

El hogar es nuestro refugio, el lugar donde nos desconectamos del ruido del mundo exterior. En los últimos años, el papel del perro en el hogar ha experimentado un profundo cambio. Ha quedado atrás su antiguo rol «exclusivo» de guardián o herramienta de trabajo para convertirse en un pilar fundamental de nuestro núcleo familiar y bienestar emocional.
 
El vínculo que puede llegar a construirse entre un humano y su perro es un lazo profundo capaz de transformar la salud y el bienestar de los miembros de la familia, y esto, es una realidad biológica, neurológica, evolutiva y medible.
 
Esta conexión tan mágica y pura nos transforma desde el interior. A nivel emocional, su sola presencia es un bálsamo: un perro no juzga, no critica y siempre está ahí para regalarte amor incondicional, recordándote que nunca estás solo.
 
Personalmente estar con mis perros siempre me ha transmitido calma y paz, ellos me ayudan a parar y bajar el ritmo para ser consciente del momento, del presente en el que vivo. Compartir con ellos espacio y sentir que están cerca,  es algo que reconforta enormemente.
 
Cuando miras a los ojos de tu perro, no sólo estás mostrando afecto, estás activando un poderoso mecanismo biológico, y al igual que ocurre entre madres e hijos, el contacto visual prolongado entre un humano y su perro eleva en ambos los niveles de oxitocina, también llamada la  hormona del amor. A más oxitocina, más apego, lo que refuerza los mimos y mejora el bienestar emocional mutuo.
 
En humanos, esta retroalimentación de oxitocina reduce el estrés y disminuye la presión arterial, y en perros, aumenta la sensación de seguridad y reduce la ansiedad.
 
Los perros también nos ayudan en las relaciones sociales, pasear a nuestro animal puede ser una excelente oportunidad para conocer a otras personas con las que poder entablar una conversación. Sutilmente nos motivan a parar mientras olisquean y saludan a otro peludo, obligándonos así a interactuar con el humano al que acompaña.
 
Interaccionar con los perros nos ayuda a enfocarnos en otras tareas y dejar de lado nuestras preocupaciones. Ocuparnos de ellos, cuidarles y mantener rutinas es beneficioso también para ambas partes , puesto que favorece tanto su bienestar físico y emocional, como el nuestro.
 
Desde el núcleo familiar, el perro tiene la capacidad de actuar como conector emocional entre los miembros de la familia, creando un espacio de risas y anécdotas compartidas. Como momentos de locura transitoria en los que el perro empieza a correr a toda velocidad por la casa, contagiando la risa a todos, o pequeños robos inocentes para que  iniciemos juegos de persecución con él..
 
Más allá de la diversión, la oportunidad de crecer junto a un animal es un regalo muy valioso para los niños.
La posibilidad de que puedan compartir el día a día con ellos les ayuda a desarrollar habilidades emocionales y sociales basadas en la empatía, compasión y respeto por los demás.
 
En mi caso, nuestros perros llegaron antes y  nos entrenaron para la llegada de los niños, que con los años, han ido adquiriendo ese amor por los animales, porque en su convivencia con ellos han forjado un vínculo emocional precioso.
 
Integrar un animal en la vida de un niño es, en definitiva, abrirle la puerta a un aprendizaje vital lleno de amor, respeto y momentos inolvidables.
 
Reconocer a nuestros animales como parte de la familia implica un compromiso activo con su seguridad emocional. No basta con cubrir sus necesidades físicas; el verdadero reto es que encuentren en nosotros su mayor calma.
 
Al final del día, lo verdaderamente crucial para construir un hogar multiespecie armonioso es conseguir que el humano sea la base segura en la que el animal pueda confiar ciegamente.
 
«Un buen vinculo saludable y consciente es la base para garantizar una convivencia multiespecie feliz y segura»

DUELO ANIMAL

Si alguna vez has sumado un animal a tu familia, sabrás que los vínculos que creamos con ellos llegan a ser tan profundos y fuertes, que cuando dejan de estar junto a nosotros el dolor que se siente por su partida es inexplicable.
Ellos nos enseñan un tipo de amor que no se suele encontrar.
 
En ocasiones, la muerte de nuestro animal puede ser desoladora, hasta el punto de decidir no volver a compartir la vida con ningún otro para evitar pasar de nuevo por el dolor de su pérdida.
 
No somos conscientes de que su vida es más corta que la nuestra, y es su marcha la que nos hace reflexionar sobre lo efímera que es nuestra existencia. Cada momento compartido con ellos es un recordatorio de la pureza de sus corazones.
 
Los animales que conviven con nosotros forman parte de nuestra vida emocional, y les integramos y reconocemos como miembros de nuestra familia. Por este motivo, el dolor tras su muerte puede ser tan intenso, por el profundo amor y vínculo que hemos creado con ellos.
 
Es muy necesario visibilizar este tipo de duelo para normalizar que es igual de válido que cualquier otro, y poder expresar libremente nuestras emociones sin tener que sentirnos un bicho raro. Poder mostrarnos vulnerables ante la ausencia de nuestro animal de compañía y permitirnos estar tristes sin tener que fingir ante los demás, es imprescindible para sanar ese dolor.
 
Perder un compañero de vida nunca es fácil, especialmente cuando ese vínculo estaba hecho de amor incondicional y silencios compartidos. Sé que para ti no era «sólo un animal», sino un miembro fundamental de tu familia. 
 
Mi propósito es ofrecerte un refugio seguro donde tu dolor sea escuchado y validado. Te acompaño a transitar este vacío,  brindándote el apoyo emocional necesario para honrar su memoria y transformar la tristeza en un recuerdo que te de paz.
 
Juntos trabajaremos para gestionar emociones, integrar la ausencia y construir un puente saludable hacia la aceptación, respetando siempre el tiempo y la profundidad de tu vínculo.
 
No importa donde te encuentres. Pongo a tu disposición mis sesiones de acompañamiento en procesos de duelo en formato online. He creado este lugar para poder proporcionarte un espacio desde la comodidad y privacidad de tu hogar.
 
Estoy a un clic de distancia para ayudarte a transformar el dolor de tu pérdida en una despedida llena de amor.

PREGUNTAS FRECUENTES

Es un encuentro por videollamada (Google Meet), de unos 60 min. Es un espacio seguro y totalmente confidencial donde podrás expresar lo que sientes sin juicios. Trabajaremos a través de dinámicas específicas, preguntas reflexivas y herramientas prácticas, diseñadas para ordenar tus emociones y transitar ese dolor a tu propio ritmo.

Cualquier vínculo basado en el amor merece respeto. Si sientes que la tristeza te desborda, que no puedes retomar tu rutina o que tu entorno no entiende tu pérdida, el acompañamiento te ayudará a sentirte validado y sostenido.

Principalmente utilizaremos Google Meet/ WhatsApp. Una vez agendada la cita, recibirás un enlace sencillo en tu correo electrónico o teléfono. No necesitas ser un experto en tecnología, sólo una conexión a Internet estable.

Cada duelo es único y no tiene un tiempo fijo. Algunas personas necesitan pocas sesiones para orientarse, mientras que otras prefieren un seguimiento más largo. Tú decides el ritmo según tus necesidades.

SERVICIOS

Te acompaño en el duelo por tu animal mediante sesiones online a través de la plataforma Google Meet. Para ello, necesitarás conexión a Internet y un dispositivo con cámara.

Sesiones Sueltas

Sesiones de Acompañamiento
50
  • 60´Duración

Pack 5 Sesiones

Primera Sesión Gratuita
180
  • 60´Duración

TESTIMONIOS

CONTACTO

Si necesitas resolver cualquier duda o saber algo más sobre el funcionamiento de los acompañamientos, puedes contactar conmigo sin compromiso a través del siguiente correo electrónico: carmina@lahuellanaranja.com o si lo prefieres, mándame un whatsapp al número 621 160 896

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